atardecer en Doñana

Menos fresas esta temporada, ¡Salvemos Doñana!

Compartir

Me cuesta verme en la obligación de redactar un artículo como este, pero creo ante la aberración ecológica que se está urdiendo sobre el Parque Nacional de Doñana, está de sobra justificado.

El Parlamento Andaluz pretende legalizar los regadíos ilegales del Parque Nacional de Doñana

Ayer asistíamos a la triste noticia de que la derecha española en Andalucía, pretende legalizar un ecocidio de magnitudes colosales, que pone en peligro la supervivencia de miles de especies animales y vegetales que frecuentan Doñana.

La legalización de los regadíos ilegales de unas 2000 hectáreas, supondría un colapso sin paliativos de un acuífero, que ya se declaró sobreexplotado hace dos años.

Como advierten desde WWF, el problema son las malas prácticas agrícolas, la explotación ilegal del acuífero y los cultivos bajo plásticos:

            Llevamos años alertando del grave problema ambiental derivado del mal uso del agua y del suelo en los cultivos bajo plástico que han proliferado indiscriminadamente en los últimos 30 años en el entorno del Parque Nacional de Doñana.

El fresón y otros frutos rojos se han convertido en uno de los principales cultivos en cuanto a superficie e incidencia en la economía de la zona, aunque también en lo referente a afecciones ambientales e impacto sobre la calidad y cantidad del agua disponible para los humedales. Más de 1.000 pozos ilegales están dejando el acuífero de Doñana al borde del colapso. 

Ante este despropósito, VOX , PP y CCs (con la templada abstención del PSOE) pretenden legalizar una aberración ecológica que hasta desde la comisión Europea nos han advertido que no podemos acometer.

Menos Fresas esta temporada: ¡Salvemos Doñana!

Ante esta realidad, los profesionales sanitarios –como cualquier otra persona con sensibilidad medioambiental– no podemos quedar impasibles ante una declaración de intenciones, que de consumarse, iría en detrimento de la Salud de un ecosistema de vital importancia en el Planeta; y en última instancia de la Salud de las personas, que como sanitarios, tratamos de proteger. Pero de nuevo, desde las instituciones políticas, nos lo ponen difícil.

Las frutas, verduras y legumbres son alimentos saludables, y que no cesaremos de promover, así como un alimentación basada en vegetales. Pero no a cualquier precio.

Si no somos capaces de compatibilizar la agricultura con el resto de la biosfera, hacerla realmente sostenible -y que esta palabra deje de ser una herramienta publicitaria o de Green Washing-, no estaremos promoviendo la Salud de ninguna manera.

Esta temporada, si no se propone una solución real a la crisis ecológica existente entre Huelva, Sevilla y Sanlúcar de Barrameda, debemos evitar consumir frutos rojos de esta zona, pues el agua que contienen, es más útil a las aves y al ecosistema del que provienen: Doñana, que a la nutrición humana, de una población, que puede conseguir estos nutrientes de otras frutas y hortalizas producidas de manera ética y sostenible.

Sin entrar en las condiciones laborales que sufren algunas recolectoras de fresas, muchas de ellas extranjeras, pues poca gente accede a salarios tan bajos por trabajos extenuantes. Nos gustaría abrir un debate.

¿Crees que los nutricionistas debemos tener en cuenta otros factores como los ecológicos, los sociales, y los políticos para establecer nuestras recomendaciones? ¿O crees que deberíamos restringirnos únicamente a nuestro ámbito de estudio?

Consciente de que puede ser un debate polémico, y que al final, pagan justos por pecadores (pues también se verán afectados los agricultores legales que han hecho adecuadamente su trabajo). Tenemos que tener presente que nos estamos jugando mucho más. Perder un ecosistema como Doñana acabaría con consecuencias desastrosas, sequía, pérdida de biodiversidad, de puestos de trabajo, sería una catástrofe con medidas irreversibles. Que pensamos que justifica esta y otras recomendaciones de salud.

Con el incipiente cambio climático, no podemos permitirnos empeorar el problema. Sino que tenemos que trabajar activamente por solucionarlo. Y si tenemos que decrecer, porque va a llover menos, y hay que adaptarse, es lo que toca. Pero no podemos seguir extrayendo recursos, a costa de poner en peligro la vida y la existencia del resto de seres vivos con los que compartimos biosfera.

Espero vuestra opinión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.