El Hapkido en el marco de la educación física

(1) Introducción

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El Hapkido es un Arte Marcial coreano conocido por su predominio y eficacia en la defensa personal. Involucra ejercicios de respiraciones, trabajo con armas tradicionales, proyecciones, bloqueos, puñetazos, patadas, inmovilizaciones o presas, luxaciones, e incluso domina los puntos de presión del cuerpo humano, también conocidos como puntos vitales.

El trabajo con armas, lejos de ser actualmente concebido con el objetivo de la defensa personal, supone un reto para cualquier practicante, y abre las puertas al conocimiento, la cultura, la tradición y los métodos de entrenamiento del Hapkido tradicional.

Dominar una espada de madera o un abanico de forma que parezca parte del propio cuerpo es una habilidad que cuesta mucho tiempo adquirir, y que es capaz de suscitar en el espectador un sentimiento de admiración y belleza tal, que es lo que le confiere al Hapkido el significado de Arte Marcial.

El objetivo principal de la obra es aportar argumentos a favor de la inclusión de las Artes Marciales en las clases de educación física (E.F.), y más especialmente del Hapkido, del que aportaremos una visión más tradicional y educativa.

Dos de los aspectos básicos de este Arte Marcial, y que fundamentalmente buscan sus practicantes, son la defensa personal y la promoción y mantenimiento de la salud. Ambos los consideramos importantísimos en la etapa de educación primaria y secundaria ya que no solamente persiguen objetivos intrínsecos como dice P.J. Arnold (1): “en los debates sobre la educación se plantea la cuestión de si es valiosa en sí misma o sólo en el grado en que sirve a algún propósito instrumental más allá de aquello que se realiza”  y continúa, “¿es la educación buena como fin en sí mismo o sólo como medio de servir a otros fines marginales?”

En este sentido, el Hapkido y las Artes Marciales además de aportar valores intrínsecos, implican unos hábitos y unas normas de convivencia, inclusión, respeto, humildad y amistad con los compañeros, que deseamos que se impregnen en la conducta y la forma de ser de todos los niños y adolescentes. Esto no es un axioma, y no cualquier profesor conseguirá estos objetivos simplemente por impartir unos contenidos determinados, Hapkido en nuestro caso, si no que las formas y los métodos deberán ser también acordes a las características del alumnado, así como a las del centro, el entorno y la situación de cada instituto y grupo.

 

Además de los métodos de enseñanza, los contenidos deberán seguir una progresión para facilitar el aprendizaje, una progresión que abordaremos en la última parte de la obra.

Siguiendo el Decreto 126/2014, (2) dentro del marco curricular del área de E.F. en educación primaria hay que destacar cinco bloques principales de contenidos, que son: actividades motrices individuales en entornos estables, actividades motrices en entornos de cooperación con o sin oposición, actividades motrices en entornos de oposición, acciones motrices en situaciones de adaptación al entorno físico y acciones motrices en situaciones de índole artística o de expresión.

La ley también recoge 13 criterios de evaluación con varios estándares de aprendizaje evaluables para cada uno, además de otorgarle especial importancia al juego, apartado que trataremos en el capítulo 5.

La conocida LOMCE (3) o “Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa” entre otros aspectos negativos con respecto a la E.F. ha provocado que las 2 horas lectivas semanales de esta asignatura para los cursos de 1º E.S.O. hasta 1º de Bachiller, sean insuficientes para mejorar la salud de los adolescentes, así como disminuir la obesidad infantil (como además defiende esta Ley y promulga que es una de las prioridades escolares).

Paradójicamente estas horas pueden variar en función de las Administraciones educativas pertinentes, pudiendo llegar en el mejor de los casos a 5 horas semanales, como aconsejan las autoridades europeas (4).

Podemos trabajar todos estos contenidos desde el Hapkido o cualquier Arte Marcial, ya que pensamos que la salud y el juego deben ser los dos componentes clave sobre los que giren los aprendizajes tanto en el área de E.F. como en el Hapkido; y además se ofrece la posibilidad de entrenar en un entorno natural siempre y cuando sea posible, pues no se precisan grandes instalaciones para practicar Hapkido.Ni siquiera para realizar caídas ya que estas se pueden realizar en valles de vegetación mullida o césped.

También es fácil fomentar la creatividad y la expresión corporal mediante los valores que ofrecen las Artes Marciales orientales, así como la riqueza de movimientos, respiraciones, posiciones y desplazamientos que brindan.

Nos gustaría animar a los profesores de E.F. a que fomenten este trabajo en sus clases, ya sea desde la disciplina marcial que dominen, o aportando enseñanzas genéricas como las caídas, los juegos de lucha, el agarre o algunas aplicaciones a la defensa personal.

Pero estos contenidos deben empezar a entenderse como una herramienta educativa más, y no como un factor limitante de difícil acceso, de difícil aprendizaje y escasa difusión.

Por otro lado, también es cierto que alcanzar un buen dominio del Hapkido o de cualquier Arte Marcial para poder transmitirlo correctamente no es cuestión de meses, sino de varios años de práctica. Y por respeto hacia la disciplina marcial y todos sus practicantes, confío en que el docente que decida impartirlo en la escuela tenga el dominio suficiente y la habilidad para sembrar en los niños la semilla de la curiosidad por el Hapkido, y saber transmitir la esencia correctamente. Por un lado para dar a conocer y abrir el abanico de actividades que existen fuera del colegio. Y por otro, para que si los alumnos plantean decidirse por algún Arte Marcial en un futuro, tengan una buena idea de lo que es el Hapkido, y un buen recuerdo de sus clases de E.F.

Si decidimos incluir en nuestras clases el Hapkido, será una tarea complicada si deseamos hacerlo bien, pues como veremos a lo largo de la obra son muchos los contenidos que abarca este, y condensarlos de manera que sean representativos del Arte Marcial y educativos dentro del reducido espacio de las sesiones de E.F. supone un reto importante para cualquier docente. Pero este reto es una tarea más llevadera si se ha practicado otro Arte Marcial con anterioridad, ya que hay muchas técnicas comunes o muy parecidas que pueden favorecer el aprendizaje de Hapkido recurriendo a la memoria motriz y al bagaje marcial.

Esta extrapolación de conocimientos permitirá aportar una visión mas global del Hapkido y simplificará la elección de los contenidos más importantes para incluirlos en nuestras clases, pero por otro lado también entraña el riesgo de escoger los contenidos en los que nos creamos más competentes, y que no tienen porqué ser los mejores o más representativos del Hapkido, o con mayor transferencia para una correcta progresión educativa.

El entrenamiento físico es importante, pero no lo es todo. Las respiraciones, la relajación, el autocontrol y el control mental suponen una parte inseparable dentro del arte marcial.

Webster Doyle (5) ubica la parte del entrenamiento mental al mismo nivel que el entrenamiento físico. Incluso reconoce la importancia mayúscula que tiene en los jóvenes una educación psicológica para prevenir y concienciarlos de una realidad tan cruda como es la violencia.

Así el autor reconoce tras muchos años de trabajo y entrenamiento, que básicamente lo que las Artes Marciales estaban intentando decirle, es que estudiamos las Artes Marciales para prevenir comportamientos violentos, no para crear o promover más conflictos violentos.

Y es aquí donde tenemos la posibilidad de incidir con las herramientas psicológicas adecuadas: con educación en valores tales como el respeto y la empatía, para ser capaces de hacer de nuestra sociedad un mundo mejor.

Referencias bibliográficas:

 

  1. Arnold P. J. Educación física, movimiento y curriculum. 3a ed. Madrid: Ediciones Morata y Ministerio de Educación y Cultura; 2000. 207 p.
  2. Real Decreto 126/2014 [Internet]. 2014. Available from: http://www.boe.es/boe/dias/2014/03/01/pdfs/BOE-A-2014-2222.pdf
  3. Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa. [Internet]. 2013. Available from: https://www.boe.es/boe/dias/2013/12/10/pdfs/BOE-A-2013-12886.pdf
  4. Aznar M., Soler J .M. Tratamiento de la asignatura de Educación Física en el marco de la nueva propuesta legislativa LOMCE [Internet]. 2013. Available from: http://www.colefcanarias.com/documentos/Noticias/Consejo_General/2013/20130606_repercusiones_de_la_LOMCE.pdf
  5. Webster-Doyle T. Educating the mind as well as the body. J Asian Martial Arts. 2003;12(1):89–91.

 

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